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domingo, 7 de julio de 2013

Por fin vancouverita (viviendo en Yaletown)

Ya llevo una semana viviendo en Vancouver. Y nada más y nada menos que en Yaletown, en pleno centro. Un barrio pijo y moderno, a un paso de las calles comerciales y a unos 500 metros del paseo marítimo. Además el piso me queda a un paso de la escuela y a otro de la biblioteca pública.

Al final ha habido un cambio de planes. Una semana antes de que terminara junio, ese chico filipino tan majo del que os había hablado me envió un SMS llamándome de todo menos bonito. Supongo que hubo un problema de entendimiento de los mensajes por la traducción, pero, bueno, tuve claro que no quería vivir con una persona que reacciona de esa manera. Así que a otra cosa mariposa, y me puse a buscar de nuevo como un loco. Y recordé que ya cuando había decidido que viviría con él me había escrito un chico diciéndome que tenía una habitación disponible y que me la dejaba al mismo precio.

Vista de Yaletown desde el puente de Burrard

 Yo no fui ni a mirarla, porque la zona me parecía demasiado buena para ese precio. En  Yaletown las habitaciones no suelen bajar de los 800 dólares. Cuando lo vi no daba crédito. Habitación pequeña, pero completa, y con acceso a una terraza pequeña. Cristales de arriba abajo en dos de las paredes. La sala del apartamento enorme, y con un sofá con chaiselong. Detrás de él una mesa comedor, y la cocina más grande que había visto por el momento. Hasta baño para mí solo, ya que la otra habitación tiene baño dentro.

La habitación es pequeña, pero tengo sala y comedor, todo un lujo aquí

Y lavadora y sacadora incluidas. Aquí normalmente suelen compartirse con todo el edificio y tienes que pagar cada vez que las usas. Pero en este caso no. Incluso el edificio tiene una zona de gimnasio, sauna e incluso un jardín en una terraza que puedo utilizar gratis. Es bastante habitual en los edificios nuevos de Vancouver. Y otra curiosidad, es que para abrir el portal y moverte por el edificio en vez de llaves, se utiliza una especie de ficha que acercas a un lector y te va abriendo las puertas.

Con una visa de un año te puedes hacer socio de la biblioteca 

 Así he cambiado a un filipino que creo que trabajaba ilegalmente por un taiwanés-canadiense que trabaja en un banco. Creo que he tenido mucha suerte. El chollo viene porque sus padres acaban de irse a vivir a Toronto, y casualmente di con él antes de que pusiese ningún anuncio. Supongo que le gustó mi perfil y prefiere vivir con alguien con el que se siente a gusto antes que ganar más dinero. Y aquí, por lo que me han comentado, los españoles resultamos exóticos y despertamos interés.

Buscar habitación en Vancouver no es fácil y a veces resulta desesperante. Craiglist es la página web donde se cuece todo, tanto para buscar trabajo, como muebles usados o alojamiento. Hay muchos anuncios, pero todavía más gente buscando, así que las personas que buscan room mate se permiten incluso el lujo de ser desagradables. A muchos emails ya no te responden porque no les gustas o ya está ocupado el piso. Muchas veces ni siquiera te facilitan foto y la información que te dan es escasa. Te dirán que vayas a verlo, pero no serán muy flexibles en cuanto al día y la hora. Y una vez que llegas allí, a lo mejor no es una habitación sino un trozo de sala separado por cortinas o un biombo. Tener sala en downtown es un lujo. Normalmente las alquilan, así que si encuentras algo decente con una sala, no te lo pienses y cógelo.

Zonas verdes y para hacer deporte a un paso del centro de la ciudad

 En fin, que hay que tener paciencia y tiempo, por eso creo que es una buena idea quedarse el primer mes en homestay. En un sitio no les debí de gustar mucho, ya que tras enseñarme la habitación muy rápido me dieron un falso “thank you” y me señalaron a la puerta. Así es la vida del emigrante… Yo creo que la mejor opción es encontrar a alguien a través de un amigo, o en cualquier foro o web de algo que sea de tu interés. Es decir, relaciónate con gente local. Si te gusta la naturaleza, vete a las reuniones de Greenpeace. Participa en tareas de voluntariado que encuentres. En Meetup hay grupos de personas con afinidades comunes. Hazte un perfil y participa. ¡Y no dejes de decir que buscas una habitación! Al fin y al cabo lo importante de compartir piso es encontrar alguien afín, ¿no?

¡Necesito una bici ya!

Yo por el momento estoy muy contento. Es una comodidad vivir en pleno centro, y tan cerca de la escuela. Ya paso de tuppers y me vengo a comer a casa. Y he descubierto una zona al lado del mar que apenas conocía y que me ha gustado mucho. Está a unos 500 metros. Es un paseo marítimo con una zona para peatones y otra para bicicletas. Y con varios parques en los que poder tirarse para tomar el sol con vistas al mar. He sacado algunas fotos para que os podáis hacer una idea, pero tendríais que estar aquí para verlo. ¡Esto sí que es calidad de vida! Lo repito, solo me faltáis vosotros… Y la comida, claro… :P

Carril de peatones a la izquierda y de bicis a la derecha
A falta de playa en el barrio, la gente utiliza el césped para tomar el sol
Downtown es una península rodeada de un paseo como este
Cualquier lugar es bueno para hacer el pino y presumir de ello

sábado, 22 de junio de 2013

El coste de la vida en Vancouver y la regla del 4/3

Cuando uno empieza a leer sobre el coste de la vida en Vancouver se queda con la idea de que es muy caro. Y, efectivamente, barato no es. Estamos hablando de un país con un nivel de vida mayor al de España. La gente gana mucho más dinero.

En cualquier caso, yo creo que para un europeo esa percepción está amplificada. Hay que tener en cuenta que un dólar canadiense no es ni mucho menos un euro y a la hora de percibir el valor de las cosas tendemos a compararlos como si valieran lo mismo. En estos momentos un euro ronda los 1,35 dólares, céntimo arriba, céntimo abajo.

En Canadá se utiliza mucho más la tarjeta que en España

Comparar Vancouver con Vigo sería ridículo, pero ¿es Vancouver más caro que Madrid o Barcelona? Sí, lo es. Pero tampoco tanto. En términos generales es un poco más caro, pero no creo que mucho más. Aquí tenéis una web donde se compara el nivel de vida entre dos ciudades.

Y la diferencia retributiva es abismal. El sueldo medio canadiense casi duplica el español. Según un informe difundido por Adecco el pasado mes de mayo, en España el salario bruto medio es de 1.639 euros al mes. Vamos, una caca. El salario medio canadiense, según datos oficiales del Gobierno, es de 24,08$ la hora. Esta retribución, calculada para 40 horas semanales, que es lo que curramos normalmente los españolitos, supone un salario medio mensual de 4.143 dólares, unos 3.024 euros, casi el doble que el español.

Pero ¿cómo calcular fácilmente el precio de cualquier cosa en euros? He estado haciendo una tabla de Excel y me acabo de inventar la regla del 4/3, por la que a grosso modo podemos decir que 4 dólares son aproximadamente 3 euros. Así tendríamos:

From Vigo to Vancouver (4/3)
dólares
4$
8$
20$
40$
120$
200$
400$
euros
3€
6€
15€
30€
  90€
150€
300€

¿Cuánto cuestan entonces las cosas en Canadá? Por el momento estoy viviendo en homestay, por lo que el precio de la comida no lo controlo mucho. Quizás alguien que ya esté viviendo por su cuenta aquí pueda aportar algo más, pero aquí os dejo una tabla con algunos precios estimativos. La tercera columna muestra el precio aproximado en euros por la regla 4/3. Como veis, no difiere mucho de la conversión exacta.

$$$
€€€
€ (4/3) 
cappuccino
3,40
2,48
             2,55 

cerveza pub
6,50
4,75
             4,88 

habitación West End
650
474,50
487,50 

menú japonés
7
5,11
   5,25 

corte de pelo
22,40
16,35
           16,80 

gin tonic
   7
5,11
 5,25

bono transp. 1 zona
91
66,43
           68,25 

homestay
750
547,50
562,50 

salario medio
4.143
3.024,39
     3.107,25 

Los precios son estimativos. Por supuesto, puedan variar mucho en función del sitio. También, los tamaños de los productos difieren a los de España. El cappuccino es tamaño vaso. La cerveza es una pinta en vez de una caña. Y las copas son la mitad y ligeritas de alcohol. Tan solo es para que os hagáis una idea y veáis que si convertimos el valor a euros la cantidad no asusta tanto. [Actualizado 24/06/2013]

Lo que sí que hay que tener en cuenta, cuando vayas a comprar algo es que aquí el precio de las etiquetas no incluye los impuestos, por lo que  habrá que sumarle un 12% más de tasas en Vancouver (cada provincia tiene sus propios impuestos y difieren). Además, está el tema de las propinas, alrededor de un 10% más en restaurantes, bares y discotecas.

miércoles, 19 de junio de 2013

Cambios, novedades, muchas cosas que contar y poco tiempo

Por fin tengo el permiso de trabajo. Tal y como había leído en la web de Inmigración me tardó solo un mes (ver 'Solicitar el visado canadiense on line'). Me enviaron primero un correo electrónico para informarme de que había sido aprobado y unos días después lo recibí por correo postal.

No tengo que ir a la frontera a activarlo como sucede con la working holiday visa o el permiso de estudios. No es ninguna carta de aceptación. Es el permiso tal cual. Es lo más lógico, ya que estoy dentro del país con visado de estudios. La buena noticia es que me permite trabajar hasta julio del año que viene. Tres meses más de lo que esperaba. Es lo que tiene salir bien las fotos. :P

Viviendo en West End ya no tendré escusa para no ir a correr
En cualquier caso, por el momento voy a seguir centrándome en lo que ya ando: clases de inglés de 9.00 a 15.40 horas, clases privadas de español ya casi todas las tardes, terminar un curso de marketing on line que estoy haciendo por internet y seguir con el blog.

Ya tengo habitación para vivir en downtown. En julio me mudaré de forma provisional a West End, a 50 metros del lago de Stanley Park, un parque inmenso en el centro de la ciudad al estilo del Central Park de Nueva York pero rodeado de mar. 

Mis futuros vecinos ya se acercan a presentarse
Compartiré un apartamento de una habitación con un chico filipino. Yo tendré la habitación y él la sala, que comunica con una cocina minúscula, ya que aquí son americanas, lógicamente, claro. :P Así que un biombo le dará un poco de intimidad al chaval. Parece buen tipo. Es  muy joven y se pasa todo el día currando como cocinero en un restaurante. En un principio me pedía 700 dólares pero le debí gustar porque cuando me enseñó el piso me lo rebajó a 650 (unos 500 euros). Es el precio habitual que piden por habitación en esta zona, que es la más económica de downtown, ya que está más apartada y los edificios son más viejos. Incluye todos los gastos, incluido internet, claro. Prometo hablar más adelante en otro post sobre mi experiencia buscando habitación.

Este alojamiento es provisional. En agosto me iré a vivir con una pareja a un apartamento de dos dormitorios. Aquí sí que ya podré disfrutar de sala y comedor. Me cuesta solo 525 dólares (unos 400 euros) en pleno West End, también cerca del parque y de la playa, por lo que me merece la pena esperar por él. La pareja es amiga de la familia con la que estoy ahora. Los conocí en una cena, así que me ofrecen confianza.

English Bay, la playa del West End,
Además, uno de ellos es fisioterapeuta, lo que viene bien tener a mano. Ya le pondré cara de pena cuando me duela la espalda, porque aquí una sesión ronda los 70-90 dólares. El apartamento está muy limpio, ordenado y bien decorado. Vamos, como podría ser un piso en España. Aunque la habitación no es muy grande.

Con mi aterrizaje en West End ya no tendré disculpa para no ir a correr y  tendré que hacerme con una bicicleta y dejar de pagar el bono mensual de transporte.

Un puesto en la celebración del 'Día sin coches', en West End
Precisamente, el domingo pasado celebraron en varias zonas el día sin coches. También en West End. Una calle se cerró al tráfico y se llenó de stands, aunque nada que ver con lo que podría ser en Galicia una celebración en la calle, y me imagino en el resto de España. No food. No drinks. Tan solo algún restaurante sacó mesas a la calle de los muchos que hay en la zona.

Cartel de la Pet Parade
Los puestos eran fundamentalmente de asociaciones y se centraban en informar y concienciar a la gente sobre diferentes temas sociales  y medioambientales, desde asociaciones que buscan despenalizar el consumo de cánnabis, hasta otra que promueve una carrera en ropa interior para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer (informando en paños menores, claro), pasando por información sobre un desfile de mascotas, temas de concienciación medioambiental,  información sobre enfermedades de transmisión sexual o sobre la discriminación en el mundo por razones de sexo o de orientación sexual. 

Cartel de los pro cannabis
También los partidos políticos tuvieron cabida, con stands en los que los representantes del barrio en el municipio hacían campaña y respondían a las preguntas de los ciudadanos. Le idea de asociaciones y partidos es salir a la calle para estar en contacto con los vecinos y explicar sus propuestas.

Un representante político del barrio habla con los vecinos
También hubo algunas actividades más lúdicas como un ajedrez gigante, algunas actividades para niños y un grupo de música tocando en plena carretera. Tampoco nada que ver con nuestras orquestas, siempre enfundadas en sus trajes de gala y encima de un escenario…  Todo mucho más simple. Eso sí, la música sonaba bastante bien.

Orquesta al estilo canadiense, que casi parece improvisada
Y más novedades. A finales de mes cruzo la frontera y me voy tres días a Seattle. Me escapo con un amigo en bus (www.boltbus.com). Son unas tres horas de trayecto y el billete de ida y vuelta nos ha costado 30 dólares, tan solo unos 23 euros a cada uno. Como mi amigo es un fan del couchsourfing intentaremos que algún americano nos acoja en su casa, así por la cara bonita... A ver qué pasa...

Por 23€ tienes un viaje de ida y vuelta a Seattle en autobús