Uno de los mayores retos que he tenido que pasar desde que
estoy en Vancouver es enfrentarme a entrevistas de trabajo en inglés. Si una
entrevista de trabajo siempre impone, ya sea en España o en cualquier otro
sitio, tener que hacerla en un idioma que no es el tuyo y en el que no te
sientes cómodo lo complica bastante más.
Carencia de vocabulario. No encontrar las palabras adecuadas
con las connotaciones precisas. Y el dichoso listening… No entender a veces qué es lo que te están preguntando
exactamente. Y aunque por supuesto que puedes decir que no entiendes la
pregunta o si te la pueden repetir de nuevo, tampoco hay que abusar mucho de
esa fórmula, ya que uno de los principales objetivos del entrevistador cuando
te hace la entrevista es conocer tu nivel de inglés.
![]() |
Ante cualquier entrevista, pánico, y más en inglés |
En términos generales, las entrevistas no me ha parecido que
sean tan profesionales como en España. Más que nada, porque los trabajos a los
que aspiramos son menos cualificados y en vez de entrevistarte con un
responsable de recursos humanos lo haces con el que será tu jefe de turno, sin
ninguna formación específica en selección de personal. Por eso, además de saber
si tu nivel de inglés es suficiente para el puesto, intentarán averiguar sobre
tu experiencia y habilidades. En mi caso, en una empresa me pidieron en la
segunda entrevista que presentara un plan de marketing para abrir mercado en
Latinoamérica, avisándome el día anterior por la noche vía email. En otra
centraron la entrevista, de una hora, en temas relacionados con marketing on
line. ¿Qué opinaba? ¿Qué haría para conseguir una cosa o la otra?
En general, de las entrevistas que hice salí contento. Más
que nada porque tampoco esperaba gran cosa. Era consciente de que mi nivel de
inglés era limitado y tenía bastante pánico a no entender al entrevistador.
Esto del listening es como los
pimientos de padrón. A unos les entiendes perfectamente y a otros no… como si
hablaran un idioma completamente distinto…
![]() |
Como los pimientos de padrón, a unos los entiendes y a otros no... :P |
Me lo tomé como si fuera una clase más. Al fin y al cabo no
había nada que perder. Me preparé un poco el día anterior, buscando vocabulario
técnico y teniendo claro qué fortalezas podía resaltar. Al no ser profesionales
de selección de personal, andan más perdidos con las preguntas y te dejan
llevar bastante la iniciativa, así que prepárate un speech para explicar tu
trayectoria y en el que intercalar las fortalezas que pueden ser interesantes
para el puesto en cuestión.
Sobre el tema de títulos, yo tan solo me he traído una
fotocopia de los originales. Ni traducidos ni nada… Y ni siquiera me los han
pedido. Pero igual en otras profesiones sí que es necesario.
![]() |
Al final, alivio y subida de autoestima |
En general, me han parecido
experiencias muy positivas. Entré cagado y salí muy crecido en todas ellas. Al
final vas resolviendo la situación como puedes. Tu inglés no será perfecto pero
te harás entender. Y darte cuenta de que eres capaz de afrontar una situación
como esa te subirá la moral y te hará ver que tu inglés sí que ha
mejorado mucho más de lo que pensabas. Yo no me imagino poder haber pasado una
entrevista de una hora en inglés nada más llegar a Vancouver. Y todo eso desde
luego que te sube la moral, la autoestima y lo que sea. Solo comparable con
cuando recibes un email de la empresa diciéndote que el puesto es tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario